“Hoy no puedo ir a entrenar”

Hoy no puedo ir a entrenar. He despertado de la siesta y sólo tengo media hora para preparar la mochila y llegar al pabellón. No me da tiempo. O sí, pero llegaría un poco tarde y seguro que el entrenador no me deja unirme a la sesión o, en el mejor de los casos, me hará correr hasta que se canse de vacilarme por haber sido impuntual.

Hoy no puedo ir a entrenar. He estado estudiando toda la tarde y se me ha ido la hora. Estoy agotado, no he avisado para que me acerquen al pabellón y está lloviendo sin parar. Aún encima, allí siempre hay diez grados menos que en el resto de metros cuadrados de la ciudad. Aún encima, seguro que voy y enfermo, que hoy nos toca preparación física y con tantos cambios de ritmo me voy a pillar una gripe de caballo y después no puedo ir al cumpleaños del amigo de turno el viernes por la noche.

Hoy no puedo ir a entrenar. Parece que se me está levantando dolor de cabeza. Muy de vez en cuando. Sólo cuando apago la tele y me aburro de ver la vida pasar mientras sigo con el culo pegado al sofá. Mierda, ya ha pasado medio día y tengo todos los trabajos para esta semana sin hacer. Ni de coña me da tiempo de ir a entrenar, ya “pierdo” más de dos horas entre unas cosas y otras.

Hoy no puedo ir a entrenar. Entre el café con unos, la comida con otras, ir a devolver la chaqueta a esta tienda y acompañar a mi hermano a esta otra se me echa el tiempo encima y además estoy derrotada. No creo que al míster le importe, total jugamos contra los últimos de la liga y seguro que algún minuto me pondrá a jugar igual aunque falte.

Y así, todos los días de mi vida durante más de una década que llevo inmersa en este deporte. A los más pequeños, se lo consienten en casa. Les dan la razón. Hoy no puedes ir porque no te da tiempo a hacer los deberes después de estar tres horas en el parque, una y media con ellos de cafetería en cafetería y otro tanto con la tablet o con su móvil para que no molestes demasiado mientras se ponen al día con sus colegas o se quejan de la situación laboral. Mucho mejor el sofá y la consola, que no suponen mayor sacrificio para los adultos que el económico en dotar la casa de tecnologías en cada rincón.

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A los que ya están creciditos no es que se lo consientan, es que se lo prohiben. Has suspendido tres asignaturas este trimestre de tanto tiempo que pierdes con el baloncesto (una hora y media, tres días a la semana), así que ve avisando a tu entrenador de que este mes solo irás a entrenar los viernes hasta que las recuperes. Mientras tanto, no me importa que te encierres en la habitación a subir treinta Insta Stories al día, que te pesen los párpados de repasar Facebook de arriba abajo, ni que tu Whatsapp esté permanentemente en línea. Total, seguramente que de las cuatro horas que te pasas encerrado o, en el mejor de los casos, en la biblioteca, diez minutos los has dedicado a preparar el examen.

Y por último, estamos los mayores, dentro de los que ya me incluyo no sé muy bien si por edad o por experiencia en acarrear con esta retahila de excusas. Estamos los que nos creemos con derecho a decidir si ir o no según el pie con el que nos levantemos y pese a ello exigir condiciones. Nos creemos con la potestad de recriminar decisiones de alguien que, por lo general, sabrá un poco más de basket que nosotros y se ceñirá a unas normas que nos toca la moral tener que cumplir. Estamos nosotros, los mayores, que no vamos a entrenar pero queremos cuarenta minutos, treinta puntos, veinte rebotes, diez asistencias y una palmadita en la espalda por lo maravillosos que somos. Ahí, ahí, que se note que desde la cantera se ha hecho hincapié en la educación deportiva, en los valores de un deporte en equipo, en el compromiso y la economía del esfuerzo en detrimento de resultadismos y elitismos. Que se note, que se sienta. Siendo ejemplo de los que vienen por detrás.

No nos engañemos. Esto es fruto de la sociedad en la que vivimos, anclada en la comodidad de quien todo lo tiene en bandeja. Una sociedad en la que nos negamos a dar un paso más si con lo que sabemos y conocemos nos llega para ir tirando. Somos la sociedad del que sobrevive, sin demasiado interés en vivir. Y esto también ocurre en el basket. Que se olvidan los valores. Que se confunde el invertir tiempo con perderlo. Que se imponen individualidades al equipo. Que se entiende como un capricho del niño por hacer lo mismo que sus compañeros, no como un deporte que aporta bienestar físico y mental, favorece la socialización, la integración, la empatía y el sacrificio ligado a una competitividad que siempre deberá de ser sana.

En definitiva, que hoy no podrá ir a entrenar. Ni mañana. Ni pasado. Pero el día que realmente no pueda, por lesión, por causas de fuerza mayor, tú como adulto te arrepentirás de haberle privado de la libertad de elegir, de no haberle ayudado a organizarse porque tiempo lo hay seguro siempre y cuando permanenzcan las ganas. Y yo, como vosotros y vosotras, como seres independientes y autónomos, nos arrepentiremos de no haber disfrutado del balón, de la cancha, de lo que el entrenador de turno al que le tenía manía me pudo haber enseñado mientras me escudé en cien mil y una excusas y de lo que, al menos para mí a día de hoy, más que un hobbie, es un modo de vida.

Como diría un gran profesor y mejor persona:
“Bico que teña, alomenos, o grandor do mundo”.

María Limeres

 

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34 Comentarios Agrega el tuyo

  1. sonia dice:

    Bueno ni todos los padres somos iguales ni todos los hijos tampoco. Eso de en el parque y de bar en bar me resulta hasta ofensivo porque realmente no se quién se lo puede permitir….yo no, no tengo tiempo y realmente no tengo tiempo. Trabajo, casa, llevarlos a sus entrenos de deporte TODOS los días de la semana incluidos los fines de semana. Algunos padres intentamos hacerlo bien e inculcarles el valor de las obligaciones, los deberes y las responsabilidades…no todos les damos la tablet y pasamos de ellos, por lo menos nosotros no y doy fe de que muchos otros tampoco.

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    1. Walk Of Life dice:

      Hola Sonia, siento que haya sido esa tu percepción porque nada más lejos de mi intención está el ofender a alguien escribiendo. En ningún momento me he referido a que todos los padres y todas las madres sean (seáis) y actúen (actuéis) del mismo modo porque no creo que hubiese sido acertado. No soy madre, pero sí he trabajado con niños y niñas muchos años y todos los ejemplos que he citado en el artículo los he vivido y los he visto con mis propios ojos y es precisamente a ese tipo de padres a los que me encantaría hacerles reflexionar un poco. En todo momento he escrito desde mi experiencia, a sabiendas de que afortunadamente hay muchos adultos que no se corresponden con la descripción que comparto, pero teniendo presente que todavía son muchos los que por desgracia sí cumplen con dicho perfil.

      Un saludo.

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    2. deniguru dice:

      Este artículo es especialmente para usted. La pereza y la ignorancia justificamos nuestras acciones. Tres reacciones posibles.
      Esto no se trata de mí. Siempre y cualquiera que sea el tiempo, nos encontramos con el tiempo para los deportes.
      Esto no se trata de mí. Quiero, pero no funciona, yo quiero ir a 10 bares diferentes, pero no he tenido. Se dice que tengo que pensar y hacer una diferencia en sus vidas. Pero no es para mí. Soy especial, estoy en busca de sus acciones y si no tienen excusa, entonces yo gritar que hablan de este tema, he ofendido.
      Se trata de mí. Realmente hago algo mal y quiero cambiar.
      ¿Cuál es su respuesta?

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    3. Edwin dice:

      Gran reflexion sobre la vagancia y el conformismo de la gran mayoria, creemos saberlo todo y en realidad no sabemos una mierda…la palabra luchar o conseguir tus metas esta en el vocabulario de pocos, pero almenos yo seguiré intentadolo una vez mas y otra hasta que no tenga fuerzas para caminar. Yo tambien era muy pasota de todo, pero los años, me han hecho ver que no todo son caminos de rosas y que siempre tendras alguna escusa por la cual no poder conseguir tus sueños. En el camino al exito hay demasiados lloros y lamentos y supongo que no estamos preparados para eso, pero la recompensa llegara. Yo no soy creyente(solo creo en mi mismo) pero la vida me ha demostrado que Dios siempre pone a las personas en su lugar y si no has conseguido eso que tanto ansias es porque no has derrochado ese ultimo aliento, suspiro,etc. que te hace conseguir tu meta . Yo si que voy a ir a entrenar hasta que no mi cuerpo no pueda mas.

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    4. Rafa dice:

      Perfecto, no te des por aludida y problema resuelto. No he visto al autor decir que todos padres sois iguales.

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  2. cosimentblog dice:

    Mi experiencia me lleva a una contradicción, como docente y a demás de educación física, siempre he apostado por no privar a los niños, niñas y jóvenes de sus compromisos con la actividad física (compromiso con un equipo, con un club, con un/a entrenador/a, con ellos mismos,…). Como madre de un preadolescente que no cumple sus compromisos con las actividades académicas (no por que esté delante de una pantalla), me estoy planteando privar puntualmente a mi hijo de un día de entreno , que es la peor cosa que le puede pasar , pués el futbol es su pasión y juega en un club en el que si faltan a un entrenamiento no los convocan para el partido.
    Así que en eso estoy.

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  3. Jabier dice:

    Creo que se quedan cosas en el tintero, pero bueno

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  4. Ex deportista dice:

    Mr parece que la escritora de este artículo debería conocer todas las situaciones de cada uno de los deportistas que van o dejan de ir, yo como deportista de equipo que he sido muchas veces he dicho eso que tu pones, hoy no voy a entrenar y te explicare el por que, porque prefería estudiar en una biblioteca mis exámenes, estudios que por cierto me iban a dar de comer en un futuro, y no ir a entrar, algo que era y no deja de ser un hobby porque una pregunta ¿Cuantos pueden decir que van a vivir de ese hobby que empezaron cuando eran unos niño? Y con esto no era ni menos responsable ni menos compañera.

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    1. Walk Of Life dice:

      Entiendo lo que expones, pero considero que no es necesario conocer la situación de cada deportista del mundo para compartir la realidad de lo que he vivido durante muchos años en el mundo del deporte. Y no creo que el compromiso tenga nada que ver con el nivel al que practiques un deporte, pues vayas a vivir o no de él deben de prevalecer unos valores mínimos. Gracias por leernos.

      Un saludo.

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  5. Juan dice:

    Esa no es la realidad o por lo menos no es la realidad más habitual.
    Cierto es que hay jugadores cómodos e incómodos pero la mayoría de los que aman este deporte son ejemplares.

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    1. Walk Of Life dice:

      Hola Juan, entiendo que cada uno viva su realidad particular. Es lo que he hecho yo en el artículo, hablar de la mía y por supuesto generalizar en base a lo que he vivido. Por suerte, sé que no todos somos iguales. Gracias por leernos.

      Un saludo.

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  6. Ale dice:

    Que significa la frase en portugués?

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    1. Walk Of Life dice:

      Hola Ale, supongo que te refieres a la frase final. Está escrita en gallego y significa “Un beso que sea, por lo menos, tan grande como el mundo”.
      Un saludo.

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  7. montse dice:

    hola yo tengo dos niñas en baloncesto,y te doy toda la razón es verdad que no todos los padres somos iguales pero de todo hay .desde chiquita el deporte en mi casa era prioritario como los estudios y yo nunca dejo que mis hijas dejen de ir a entrenar porque son muchísimas cosas positivas las que absorben con este deporte

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    1. Walk Of Life dice:

      Me alegro mucho de que valores tanto el deporte Montse. Muchas gracias por leernos.
      Un saludo.

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  8. Carlos dice:

    Lleno de generalizaciones y de lugares comunes. Como todo en esta vida hay situaciones para todos los gustos. Lo que tiene que prevalecer es la libertad del individuo: si aún pudiendo no quiere ir a entrenar ¿cuál es el problema? ¿Acaso hay que forzarlo? El único límite de su libertad ha de ser el respeto por sus compañeros y entrenador y su compromiso con el equipo…a partir de ahí forzarlo es contraproducente para él y para todo su entorno.

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    1. Sergio dice:

      ¿Quién ha hablado en ningún momento de privar al individuo de su libertad de decisión? Es un comentario absurdo, si ahora ese individuo decide dejar sus estudios cuando está en esa fase de la vida en la que son indispensables… ¿tampoco existe un problema? Como no falta a nadie al respeto… Piénsalo, porque esa salvajada de comentarios y desvíos o cambios de tema, que es lo que acabas de hacer, es lo que provoca que las nuevas generaciones tengan la infancia tan pobre y ridícula que tienen actualmente, donde no existe una figura autoritaria (no vaya a ser que el niño se traumatice porque alguien le impone unas reglas o normas), el profesor tiene valor nulo y lo que mas importa es que el niño haga absolutamente todo lo que le de la gana mientras que no se le prive de su libertad. Es para mirarlo, acercaros un día a un colegio y analizar seriamente que futuro nos espera. Que le den a la libertad, lo importante es que se inculquen valores y para ello, tiene que haber una figura autoritaria que inculque éticas.

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  9. JM dice:

    Me ha encantado el artículo. En mi club, lo hemos difundido por redes sociales y ceo que ha calado. Gracias

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    1. Walk Of Life dice:

      ¡Muchísimas gracias,JM! Un saludo.

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  10. bethlen dice:

    Reblogueó esto en Propósitosalud y comentado:
    No hay excusas!!! Si quieres…puedes!!!

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  11. Fran dice:

    Me hace gracia, sinceramente, porque yo explico mi caso, de no hace tanto. Hace 4 años yo entrenaba en mi club, teniamos Sólo cuatro entrenamientos a la semana, 3 de hora y media y uno de 2 horas.
    Yo por las circunstancias de que todavía no poseo el don de la ubicuidad, a uno de esos entrenamientos no podía ir porque se me solapaba con el conservatorio. Y ahí comienza el problema. Eramos 14 en el equipo. Luego dos no podian ser convocados cada semana y el criterio era la asistencia a los entrenamientos, en vez de la calidad de los mismos. Esto a lo largo de la temporada supuso q me fuera del equipo antes del final de la temporada. Debido a que no era convocado muchos partidos.
    Es todo culpa de los jugadores?????

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  12. gabriela dice:

    El post me parece interesante como llamado de atención para los padres e hijos irresponsables, pero hay que pensar en que si el chico o chica no quiere ir a entrenar…pues ¡no le interesa! Y todo lo demás, son excusas . Es lo mismo que si estudiara música y tuviera que ir a ensayo de orquesta…¡no puede faltar! Y ahí está la gracia, porque se aprende a distribuir el tiempo, se hacen miles de cosas y es admirable que siempre tengan tiempo!

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  13. cosimentblog dice:

    Como decimos en Cataluña: “tants caps tants barrets” tantas cabezas tantos sombreros”.
    Está muy bien que podamos compartir opiniones.
    Creo que coincidiremos en el tesoro que tenemos entre manos professores de educación física y entrenadores, una actividad, que bien tratada genera todos los valores positivos que necessitamos para poder convivir en sociedad.

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  14. SIGUE TU INTUICIÓN... dice:

    La publicación me parece genial! El que no coincide con lo mismo es simplemente porque tiene otras pasiones y otra forma de ver la vida, que tampoco está mal… Pero lo positivo es que éste artículo motivará a muchos niños, jóvenes, padres y madres a formarse en la disciplina para conseguir sus sueños! felicitaciones!

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    1. Walk Of Life dice:

      ¡Muchas gracias por tus palabras y por leernos, Leonardo!

      Un saludo.

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  15. kikillo dice:

    No se trata de las situaciones particulares de cada deportista, se trata sobre como se toman el deporte los padres. Muchos llevan a sus hijos por “quitárselos” de en medio un buen rato. Otros porque van sus amigos. Otros porque se le antoja al niño en verano, y luego el niño se aburre y le quitan.

    Se trata de enseñarles valores para la vida, como el organizarse el tiempo, la resposanbilidad del compromiso, el respeto hacia los compañeros, el trabajo en equipo……

    Todas estas cosas que luego, mas mayores, tendrán en su vida diaria ( trabajo, novia, mascotas, hijos, amigos, etc…. )

    Muy bueno el artículo, pero sobre todo, el enfoque.

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    1. Walk Of Life dice:

      ¡Muchísimas gracias por tus palabras Quique! Y gracias por leernos.

      Un saludo.

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  16. Inuki dice:

    grandioso, está muy bueno, los más viejos también tenemos pensamientos que quieren procastinar nuestras actividades, pero a veces es mejor ir a entrenar con muy poca gana y que se arregle la carga en el camino, que no hacer nada y tirarse a la cama … quizá no se gane nada en lo físico o técnico, pero se gana capacidad de sacrificio … algo que cada día se pierde por las comodidades que el medio y tecnología te ofrece, como ciclista de pasión que es lo considero como lo has dicho, un estilo de vida basado en la entrega sacrificio personal y que tiene como resultante generar una imagen fuerte que puede ser conductor de otras personas que están en formación, entre elegir la vagancia la droga o la capacidad de crear que uno mismo tiene e ir a un lugar más avanzado … a mi me ha permitido conocer mucha gente, países, aprender valores tanto buenos como malos y saber distinguirlos, también me ha producido pérdidas y muchas ganancias … los factores de esta ecuación los maneja uno. Gracias!

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  17. Nuria dice:

    No os equivoqueis. Este es el fruto de que tus padres te paguen por tus hobbies. No olvideis que en este mundo siguen habiendo hijos que alimentan a sus padres.

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  18. JordiSan dice:

    Buena reflexión María, me ha gustado y sobretodo me ha hecho reflexionar y pensar algo tan importante y necesario en nuestra vida. Ahora solo falta pasar a la acción. Un abrazo y no dejes de compartir tú experiencia y de sacarnos de nuestra zona de confort, aunque en ocasiones te pueda valer algún reproche.

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  19. joaquin dice:

    Tengo cierta experiencia en esto y estoy muy DE ACUERDO en la importacia de la costancia, superación y esfuerzo pero … lo que hoy en día ECHO MUCHO de menos también es contar con entrenadores que aparte de saber de basket sean grandes personas, líderes en el sentido positivo, auténtico formadores de los jóvenes, testigos a seguir. Yo ahora soy padre de adolescentes pero durante años llevé grupos de jóvenes también, en otra disciplina…

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  20. Juan k dice:

    Muy cierto,gran escrito que mucha gente no practica y cuando se lo dices o lo practicas incluso te miran mal, gracias por recordarme que a pesar de vivir rodeado de muchos “adultos inmaduros”soy capaz de resistir en este modelo de educación……Suerte a todos y los que se sientan aludidos que lo miren y vean la parte positiva, si es que son adultos maduros claro.

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